Introducción editorial del número especial
Lo posible y lo actual
Luz Ascarate
Universidad Paris 1 Panthéon-Sorbonne, Francia
En la historia de la filosofía, hay un concepto fundamental, a veces operativo, a veces manifiesto, que constituye un problema mayor y revela el vínculo intrínseco entre la metafísica, la lógica, la ciencia y la ética: el concepto de lo posible. Para mostrar un ejemplo, una línea genealógica puede ser trazada desde la noción de ser en potencia de Aristóteles hasta los exponentes contemporáneos de la tradición fenomenológica1 y de la tradición analítica2, que desarrollan nuevas concepciones de posibilidad y de modalidad. Pareciera, sin embargo, que cuando reflexionamos acerca de aquello que existe, tanto para el sentido común, como para la metafísica, la cuestión de lo posible se encuentra subordinada al problema de lo actual, una situación que se enmarca en la presuposición ontológica de que estas nociones, las de lo posible y lo actual, son nociones opuestas. Lo actual correspondería pues a lo propio de la realidad, aquello que es efectivamente, y lo posible, a una modificación de la realidad, aquello que puede ser o no ser.
Un problema salta aquí a la luz y consiste en la pregunta por la relación entre lo posible y lo actual, ¿debe esta ser comprendida en términos de una continuidad o de una discontinuidad? Esta cuestión implica delimitar la realidad de tal manera que términos relativos a la posibilidad tales como lo imaginario, lo eidético y lo ficticio puedan ser incluidos o excluidos de esta, la realidad. Respecto del pensamiento de la Antigüedad es sobre todo la unidad y la continuidad entre lo posible y lo actual la que se hace lugar en las reflexiones filosóficas. La discontinuidad comienza a aparecer en el neoplatonismo y en su herencia transmitida a los primeros filósofos medievales, discontinuidad que es acentuada por los racionalistas de la modernidad, de modo que en Descartes y Leibniz encontramos una sustitución del concepto de lo posible, esto es, de lo que puede ser o no ser, por la contingencia, es decir, de lo que es actualmente pero puede no ser, como defecto de la realidad. La teoría del conocimiento de la modernidad se funda en un representacionalismo nacido de la sumisión de la categoría ontológica de lo posible a la categoría de lo actual, representacionalismo en cuyo título se pierde la co-originariedad ontológica de ambos conceptos. En ese sentido, la crisis del pensamiento, que marca el pasaje de la filosofía moderna a la filosofía contemporánea, puede ser comprendida como una reducción de la realidad a la actualidad, la cual, desprovista de su continuidad con lo posible, se restringe a la efectividad: característica de aquello que es “producido” como resultado de una causalidad eficiente. Un pensamiento proceduralista termina así dando lugar a una manera específica de relacionarse con la técnica. Hoy en día, sin embargo, novedosas reflexiones intentan acordar a lo posible un lugar ontológicamente importante y a rescatarlo de la impronta de lo efectivo y lo contingente. Esto coincide con un esfuerzo interdisciplinario, generativo y no lineal, que nace en la práctica de las ciencias exactas, naturales, humanas y sociales, en un contexto de emergencia ecológica que nos permiten pensar el nexo entre las fuerzas generativas naturales y virtuales.
Este número intenta acercarse a estos problemas a partir de diversos frentes. El orden que aquí damos a los conceptos de lo posible y de lo actual en el título de este número no es, en ese sentido, para nada superfluo. Se trata primeramente de reflexionar sobre el concepto metafísico de lo posible, de liberarlo de su reducción al actualismo y al efectivismo, reconsideración a partir de la cual el concepto de lo actual aparece como renovado. La conjunción no se comprende aquí como la suma entre dos opuestos, o lo posible o lo actual, sino que, por el contrario, recoge en ella el movimiento dinámico que va de lo posible a lo actual desde el punto de vista de una ontología que escapa de todo peligro de rigidez.
La inversión de lo posible y de lo actual, respecto de la historia de la metafísica, reviste aquí un interés crítico, ya que va al corazón del problema de lo posible en la genealogía de la metafísica. Lo posible no se considera como algo subordinado a lo actual, sino, por el contrario, como una noción que co-funda, con lo actual, la unidad de todo lo que aparece como existente, volviendo así al momento metafísico anterior al momento en que lo posible y lo actual fueron considerados como opuestos. En esta unidad fundamental de los seres humanos y la naturaleza, la metafísica, la biopolítica la ecología se unen para dar nuevas respuestas a los retos actuales de la situación particular de los seres humanos en el mundo. Así pues, Eugenio Buriano, en su contribución titulada “Plena potestas. El enigma aristotélico del δύναμις ἐπὶ πλέον y su disolución en Plotino”, traza precisamente, respecto de la filosofía de Aristóteles, una interpretación intermedia entre la substancialista y la dinamista, que nos permite comprender la potencia en continuidad al acto. Este proyecto se termina realizando en el pensamiento de Plotino, que nos permite asociar sin contradicción lo posible y lo actual, a partir de lo cual se puede pensar en una teología política capaz de integrar el pluralismo entitativo.
Es la cuestión del poder que aparece aquí como el resultado de una reflexión entre la unidad de lo real en base a lo posible y lo actual. En continuidad a esta cuestión, Raphaël Pierrès, en su contribución titulada, “Lo posible y lo imposible según Descartes y Hobbes: poder, disposición, obstáculos”, introduce el problema de la libertad y de su determinación en estos exponentes del pensamiento de la modernidad. ¿La libertad consiste en una posibilidad inmanente de actuar o en un cierto tipo de disposición? Si en Descartes, la caracterización queda indeterminada, en Hobbes, es pensada como ausencia de obstáculos externos, en nexo a procesos de deliberación. Lo que aquí está implicado, en el fondo, es el lugar metafísico de la posibilidad. Este problema parece no haber sido mejor formulado que por Leibniz, con su concepto, ampliamente conocido, de mundos posibles, con el cual el filósofo logra situar el concepto de la posibilidad, así como la perspectiva modal, en el centro de atención de la filosofía moderna. Camilo Silva, en su artículo titulado “Desde el precipicio del necesitarismo hacia el sendero de los mundos posibles: Nominalismo, actualismo y ‘spinozismo’ en el joven Leibniz”, nos muestra, sin embargo, un Leibniz poco conocido y que nos permite reflexionar sobre los problemas metafísicos más profundos que conciernen la subordinación de lo posible a lo actual. Se trata de la teoría del joven Leibniz para quien no hay más mundo posible que el mundo actual. El autor dará cuenta del lugar del nominalismo en esta posición cercana al necesitarismo de Spinoza. Cerramos con broche de oro esta sección dedicada al pensamiento moderno con la traducción, del francés al español, del artículo de Claudia Serban, consagrada especialista de la posibilidad, dedicado a la posibilidad en el pensamiento de Kant. No podríamos no incluir una reflexión de este filósofo, no solo porque nos encontramos en el centenario de su nacimiento, sino que, sobre todo, le debemos a su teoría del conocimiento, un gran avance en la reflexión sobre la posibilidad. Así, en el artículo titulado “La reforma trascendental de lo posible, de la Analítica de los conceptos a la Analítica de los principios”, Claudia Serban muestra la nueva comprensión de lo posible que se teje en la filosofía trascendental de Kant. La autora sitúa las diferentes etapas, y los problemas implicados, que permiten la transición de la lógica formal a la lógica trascendental, en un proyecto cuya consumación apreciamos en la Crítica de la razón pura. La consecuencia del análisis de Claudia Serban es que comprendemos que lo posible termina siendo sinónimo de lo que puede ser fenomenalizado. Hay pues en este concepto una doble referencia: al fenómeno y a la subjetividad, frente a la cual la ontología es transformada en vistas a la donación del ser en general al ser humano.
La pregunta que nos deja la sección consagrada al pensamiento moderno sobre la posibilidad sitúa al ser humano en un lugar privilegiado. Es esta pregunta la que abre paso a una primera parte de los artículos aquí consagrados a lo posible y lo actual en la filosofía contemporánea. Dos artículos son aquí dedicados a un pensador de referencia respecto a los estudios sobre la posibilidad: Henri Bergson. Precisamente, Clara Zimmermann, en su artículo titulado “La creación de lo posible: La analogía entre el arte y la naturaleza en Bergson”, enmarca su contribución en la consideración de la precedencia del valor ontológico de lo posible en el caso del arte. Una inversión se presenta aquí, de la noción negativa de lo posible como “pre-existencia ideal” de lo actual, a la noción positiva de lo posible como creación de novedad fundada en lo real. Las consecuencias ontológicas y estéticas de lo posible son aquí puestas en relieve. Daniel Sacilotto, en su contribución titulada “Virtualidad y Utopía: La reserva de las aptitudes y la pragmática modal en el arielismo hispanoamericano”, partiendo igualmente de la metafísica de Bergson, nos regresa al horizonte del entrelazamiento entre metafísica y sociopolítica con la que comenzó este número. Se trata aquí de explorar las consecuencias de la metafísica de lo virtual de Bergson en una pragmática modal, con consecuencias humanístico-utópicas, en el pensamiento arielista hispanoamericano de principios del siglo XX, principalmente en la obra de José Enrique Rodó. La discusión entre idealistas y realistas en el debate del bergsonismo contemporáneo toma aquí la forma de una respuesta humanista al positivismo, que no es otra cosa que la expresión de una ideología hispanoamericana específica.
Por su parte, César Gómez Algarra, situándonos de entrada en la tradición fenomenológica, en su artículo titulado “Lo efectivo y lo inefectivo. Notas sobre el ente y lo no-ente en el pensar heideggeriano del Ereignis”, se consagra al tratamiento de un concepto opuesto al de lo posible: lo efectivo. Se defiende aquí un pensamiento sobre lo ente que pervive incluso en el segundo Heidegger, como defiende el autor. El ente es pensado, en esta contribución, en el Ereignis-Denken, reconstituyendo las distinciones heideggerianas entre la cosa que es, la cosa que puede ser, lo que hacemos y lo que podemos hacer con ellas. Ana Lucia Montoya, en su contribución titulada “La trama afectiva del posible: la disponibilidad en Gabriel Marcel y Paul Ricœur”, continuando con la reflexión fenomenológica sobre la posibilidad, pone en diálogo las perspectivas de Gabriel Marcel y de Paul Ricoeur respecto de una concepción temporal de lo posible. En esta concepción, se sitúa una trama afectiva que integra los conceptos de fidelidad creativa, de esperanza y de atención. Una crítica de corte existencialista se desarrolla frente a la indisponibilidad afectiva que nos impide de desplegar nuestras posibilidades vitales expresadas en nuestra capacidad de espontaneidad y de creatividad. En el ámbito de la discusión fenomenológica, Giulia Salzano, cierra brillantemente este número, con su contribución titulada “La posibilidad entre los pliegues de lo real: la figura del Quijote en el pensamiento de José Ortega y Gasset y Alfred Schütz”. En este artículo, se ponen en cuestión las perspectivas de lo posible del fundador de la fenomenología, Edmund Husserl, a partir de un acercamiento entre aquello que inspira el personaje del Quijote tanto a Ortega y Gasset como a Alfred Schütz. La autora termina por conciliar las perspectivas fenomenológico-literarias de ambos pensadores con los recursos conceptuales de la perspectiva genética de Husserl que enriquecen el pensamiento de lo posible como lo son la relación de la subjetividad con el mundo y la experiencia del otro.
No podemos terminar esta introducción editorial sin agradecer a todo el equipo de Escritos de filosofía por su acogida a la vez amable y paciente, y muy especialmente a Francisco Díez Fischer por su acompañamiento en todas las fases de la realización de este número.
1. Véase, por ejemplo, Serban, Claudia, Phénoménologie de la possibilité, Paris, PUF, coll. Épiméthée, 2016.
2. Véase, por ejemplo, Alvin Plantinga, Essays in the metaphysics of modality, ed. Matthew Davidson, New York, Oxford University Press, 1969; Forbes, Graeme, The Metaphysics of Modality, Oxford, Oxford University Press, 1985.